Hola, ¿en qué podemos ayudarte?
Habla con un experto
indicadores económicos economía peruana

MEF celebra "sólido inicio" de 2026: ¿optimismo justificado o wishful thinking con data selectiva?

6 min de lectura
MEF celebra "sólido inicio" de 2026: ¿optimismo justificado o wishful thinking con data selectiva?

Juan Garate • Asesor Financiero en Reevalúa

La ministra Denisse Miralles presentó cifras de enero que pintan un panorama económico favorable. Pero cuando lees entre líneas, descubres que los números más positivos vienen del consumo impulsado por deuda y las importaciones. ¿Es crecimiento sostenible o solo ruido estadístico?

El Ministerio de Economía y Finanzas acaba de soltar su boletín mensual con un mensaje claro: "la economía peruana inició 2026 en una senda favorable". Los indicadores adelantados de enero muestran crecimiento, la inflación está controlada, las reservas internacionales lucen sólidas, y el riesgo país se mantiene bajo.

Suena bien, ¿verdad? Pues sí y no.

Como siempre en economía, el diablo está en los detalles. Y cuando analizas qué está impulsando estos números "favorables", empiezas a notar que gran parte del dinamismo viene del consumo y las importaciones, no de la producción o la inversión productiva. Es como celebrar que tu cuenta bancaria luce bien porque pediste un préstamo, no porque aumentaste tus ingresos.


Los números que el MEF celebra

Vamos directo a los datos que Miralles destacó:

📊 Indicadores de crecimiento:

Demanda eléctrica: +3.9% interanual

Es el principal indicador adelantado porque está altamente correlacionado con el PBI. Creció más que en diciembre (2.4%) y noviembre (0.9%). Esto sí es una buena señal.

Importaciones de bienes de capital: +11.6%

Lleva 22 meses consecutivos de crecimiento. Incluye equipos de transporte, materiales de construcción y bienes industriales. Esto sugiere que las empresas están invirtiendo.

Importaciones de bienes de consumo: +10.6%

Con 17 meses consecutivos de tasas positivas. Los hogares están comprando más productos importados.

Big Data de consumo BBVA: 24%

Saltó de 18.3% en diciembre a 24% en enero. Tercer mes consecutivo con crecimiento de doble dígito y 26 meses continuos de expansión.

Fundamentos macro sólidos:

  • Inflación en 1.7% (dentro del rango meta del BCR por 22 meses)
  • Riesgo país en 132 puntos básicos (entre los más bajos de la región)
  • Reservas internacionales: US$96,375 millones (30% del PBI)

En papel, todo luce impecable. ¿Entonces cuál es el problema?


Lo que los números NO te están diciendo

Aquí es donde el análisis crítico importa:

1. El consumo está creciendo más rápido que los ingresos

Las importaciones de bienes de consumo suben 10.6% y el indicador BBVA marca 24% de crecimiento. ¿Pero los salarios reales están creciendo a ese ritmo? No. Esto sugiere que el consumo está siendo financiado con crédito, no con ingresos permanentes. Es crecimiento, sí, pero no necesariamente sostenible.

2. Importar no es lo mismo que producir

Que las importaciones de bienes de capital suban 11.6% puede ser positivo (empresas invirtiendo en equipos), pero también revela que estamos comprando afuera lo que no producimos localmente. Cada dólar en importaciones es un dólar que sale del país y presiona el tipo de cambio.

3. Sectores clave siguen en problemas

El MEF no menciona que:

  • La producción petrolera cayó 18.51% en enero (como vimos en nuestro análisis anterior)
  • Tres lotes petroleros están paralizados
  • La construcción todavía no despega con fuerza
  • El sector manufacturero enfrenta presiones de costos

Celebrar el agregado sin mirar los componentes es como decir que el promedio de la temperatura corporal de un paciente está bien mientras medio cuerpo tiene fiebre y el otro está congelado.


¿Qué significa esto para tu estrategia?

Para empresas de consumo masivo:

El rebote del consumo es real y sostenido (26 meses consecutivos). Aprovechen la demanda, pero diversifiquen fuentes de financiamiento porque parte de este consumo está apalancado. Si las tasas de interés suben o el empleo se debilita, el impulso podría frenarse.

Para importadores y distribuidores:

Las cifras les favorecen claramente. Tanto bienes de capital como de consumo están en expansión sólida. Ojo con el tipo de cambio: más importaciones presionan la demanda de dólares.

Para productores locales:

El crecimiento de importaciones de bienes de consumo es una mala noticia si compiten con productos importados. La demanda existe, pero no necesariamente está siendo capturada por producción local.

Para inversionistas:

El panorama macro luce estable (inflación controlada, riesgo país bajo, reservas sólidas), pero la composición del crecimiento no es ideal. Consumo e importaciones lideran; producción y exportaciones están rezagadas. Evalúen sectores ligados a demanda interna antes que a exportación.

Las señales que debes monitorear

No te quedes solo con el titular optimista del MEF. Observa:

🔍 Indicadores críticos:

  1. Crecimiento del crédito de consumo: Si sigue acelerando más rápido que los salarios, es insostenible
  2. Balanza comercial: Más importaciones con exportaciones estancadas deterioran la balanza
  3. Tipo de cambio: La presión sobre el dólar podría aumentar si las importaciones siguen creciendo a doble dígito
  4. Empleo formal: El consumo solo es sostenible si se sostiene en ingresos estables
  5. Inversión pública: ¿Los megaproyectos arrancarán realmente este año como promete el Gobierno?


Conclusión: Optimismo con asteriscos

En reevalúa no somos ni optimistas ciegos ni pesimistas de profesión. Somos realistas con data. Y la data de enero 2026 muestra un panorama mixto:

Lo bueno: Inflación controlada, riesgo país bajo, reservas sólidas, consumo dinámico, demanda eléctrica creciendo

⚠️ Lo preocupante: Crecimiento liderado por importaciones y consumo (posiblemente apalancado), no por producción; sectores clave como petróleo en caída; inversión productiva todavía tímida

Para nuestros lectores —empresarios que planifican estrategias, inversionistas que evalúan riesgos, profesionales que toman decisiones con impacto— la lección es clara: no basta con mirar los promedios o los titulares optimistas. Hay que desagregar, cuestionar, y entender qué está impulsando realmente el crecimiento.

Porque una economía que crece principalmente importando y consumiendo con crédito es como un auto que acelera cuesta abajo: se siente rápido, pero eventualmente tienes que enfrentar la subida. Y ahí es donde se prueba si tienes el motor para sostener la velocidad.

¿Quieres análisis que van más allá de los comunicados oficiales y te muestran lo que realmente importa para tu negocio? Regístrate en reevalúa y accede a contenido que traduce complejidad económica en decisiones inteligentes.

Porque la diferencia entre reaccionar a las noticias y anticipar las tendencias se mide en trimestres de ventaja competitiva. Y eso es exactamente lo que ofrecemos en reevalúa: claridad cuando todos los demás venden ruido.

¿Te fue útil este artículo?

Obtén asesoría personalizada para tu situación financiera