Compras Emocionales en Diciembre: Cómo Evitar el Estrés Financiero en Enero
Juan Garate • Asesor Financiero en Reevalúa
Blue Monday financiero: por qué enero se siente eterno y cómo evitar repetir los mismos errores
Hay un lunes en enero que carga con la peor fama del calendario. Lo llaman el Blue Monday. El día más triste del año, dicen. Pero lo que pocos te cuentan es que esa tristeza tiene un origen muy concreto: tu billetera.
El mes que nunca termina
Enero no es largo. Tiene 31 días, igual que marzo, igual que agosto. Pero se siente eterno. Y esa sensación no es solo psicológica.
Jimmy Astocóndor, economista de Pacífico Business School, lo explica con una claridad que incomoda: en diciembre confluyen mayores oportunidades de gasto e ingresos adicionales —la gratificación, las campañas de descuento, el componente emocional de Navidad y Año Nuevo— que generan "un empuje muy fuerte al consumo".
Y luego llega enero.
Menos liquidez. Más deudas. Una fuerte sensación de desorden financiero.
"Ahí aparece la tensión financiera: se empieza el año trabajando para pagar deudas, lo que ya nos acerca a un escenario de sobreendeudamiento", puntualiza Astocóndor.
El Blue Monday no es una invención de psicólogos aburridos. Es el resultado matemático de decisiones tomadas en diciembre.
El peso de las compras emocionales
Hagamos números. Según Astocóndor, las compras emocionales de fin de año pueden llevarse entre el 30% y el 40% del ingreso disponible. Y eso considerando desde el Black Friday de finales de noviembre hasta las últimas compras de Año Nuevo.
Cuatro de cada diez soles que entraron a tu bolsillo se fueron en compras que, probablemente, no necesitabas. Pero se sentían bien. Eran parte del espíritu navideño. De la celebración. Del "me lo merezco después de un año difícil".
El problema es que enero no entiende de espíritus navideños. Enero solo entiende de facturas.
Los errores que nos persiguen
Jorge Luis Ojeda, docente de la Facultad de Negocios de la UPC, ha identificado los patrones que generan fragilidad financiera en los primeros meses del año. Son los mismos que se repiten, año tras año, en millones de hogares peruanos:
Deficiente planificación financiera. No hay presupuesto. No hay límites. Solo impulsos.
Subestimar el impacto real del gasto de fin de año. "Son solo las fiestas", nos decimos. Hasta que llegan los estados de cuenta.
Financiar consumo corriente con crédito rotativo sin plan de amortización. La tarjeta de crédito como extensión del sueldo. El pago mínimo como estrategia. La deuda que crece mientras dormimos.
No priorizar la recomposición de liquidez. Seguir gastando como si la gratificación fuera eterna.
Confundir ingresos extraordinarios con ingresos permanentes. Este es, quizás, el error más común y más costoso. La gratificación llega dos veces al año. Pero la tratamos como si fuera dinero extra, no como parte de nuestra compensación anual.
Postergar decisiones clave. La reestructuración de deudas que dejamos para "después". El presupuesto anual que nunca armamos.
Ojeda es directo: los hogares peruanos poseen un bajo nivel de preparación para afrontar "la cuesta financiera" de enero. Para la segunda mitad del mes, es común elevar el endeudamiento o postergar pagos para atender lo básico: alimentación, servicios, transporte.
El Blue Monday financiero no revela que diciembre es el problema. Revela que la falta de planificación lo es.
Las reglas que funcionan
Astocóndor propone algo simple pero poderoso: fijar límites claros para gastos específicos. Un 5% de los ingresos para gastos discrecionales. Un 20% mínimo para ahorro.
"Si no alcanza el presupuesto, hay que postergar el plan. Eso también es salud financiera", argumenta.
Ojeda complementa con recomendaciones que suenan obvias hasta que te das cuenta de que casi nadie las aplica:
- Adoptar una mirada más prudente sobre la liquidez disponible.
- Reforzar la educación financiera en decisiones cotidianas.
- Ser más cautelosos con el uso del crédito, especialmente con tasas de interés elevadas.
- Diversificar las fuentes de ingreso como mecanismo de protección.
La clave está en dejar de ver la gratificación como "dinero extra" y empezar a incorporarla en estrategias de ahorro y gasto planificado.
Los negocios también lo sienten
El Blue Monday financiero no discrimina. Si eres emprendedor o tienes una mype, enero también te golpea.
Ojeda lo describe sin rodeos: menor demanda estacional, obligaciones acumuladas —proveedores, alquileres, impuestos—, descalces de caja y tensiones de capital de trabajo. Ante la falta de reservas financieras, muchos recurren a financiamiento de corto plazo y alto costo.
"Esto convierte a enero en una verdadera prueba de resistencia financiera", apunta.
Ricardo Pacheco, gerente general de Tupay, añade una perspectiva práctica: en un mes donde el consumidor está más consciente de su presupuesto, los negocios deben optimizar cada punto de contacto. El checkout —ese momento final de pago— puede ser la diferencia entre cerrar una venta o perderla.
"Ofrecer un proceso fluido y sin fricciones puede convertirse en una ventaja competitiva", puntualiza.
El ánimo en la oficina
Desde Buk advierten que el Blue Monday también impacta la motivación del talento. La carga financiera postfiestas, el retorno a la rutina y la presión por nuevos objetivos pueden dañar el estado de ánimo y la productividad.
Sebastián Ausin, Country Manager de Buk Perú, recomienda a las organizaciones:
- Plantear metas con enfoque humano. Explicar el para qué de los objetivos y cómo cada persona aporta.
- Reconocer logros. Refuerza la confianza y motiva, especialmente tras un periodo de descanso.
- Diálogo abierto. Espacios de escucha activa que ayudan a detectar señales de agotamiento.
- Flexibilidad y bienestar. Ajustar horarios y modalidades marca una diferencia real.
- Desarrollo profesional. Oportunidades de aprendizaje que elevan el compromiso a largo plazo.
Lo que satisface de esta perspectiva
- Diagnóstico claro. El problema no es enero: es la falta de planificación en diciembre.
- Soluciones aplicables. Límites de gasto, porcentajes de ahorro, educación financiera cotidiana.
- Visión integral. Conecta finanzas personales, negocios y motivación laboral en un solo fenómeno.
Lo que satisface menos
- Requiere cambio de hábitos. Saber qué hacer no es lo mismo que hacerlo.
- El acceso al crédito sigue siendo tentador. Las tarjetas están ahí, esperando.
- La presión social no desaparece. Diciembre seguirá siendo diciembre, con sus expectativas y compromisos.
El rol de reevalúa en tu enero
En reevalúa entendemos que el Blue Monday financiero no se resuelve con consejos genéricos. Se resuelve con información, con herramientas, con una comunidad que entiende que las finanzas personales son personales.
Cuando analizamos tasas de interés, opciones de ahorro, estrategias para salir de deudas, lo hacemos pensando en momentos como este. En ese lunes de enero donde todo parece cuesta arriba.
La buena noticia: cada año tienes la oportunidad de hacerlo diferente. Y esa oportunidad empieza con educarte.
¿Aún no eres parte de reevalúa?
Regístrate en reevalúa.com/registro y accede a análisis que te ayudarán a que el próximo enero no se sienta tan largo.
¿Ya eres suscriptor?
Ingresa a tu panel en reevalúa.com/panel y explora herramientas para planificar mejor tu cierre de año. Tu yo de enero te lo agradecerá.