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Juan Garate

hace 3 días

Venezuela post-Maduro: la economía que hereda el país con la mayor deuda impagable del mundo

Venezuela post-Maduro: la economía que hereda el país con la mayor deuda impagable del mundo

El derrocamiento de Nicolás Maduro abre un nuevo capítulo para Venezuela, pero también expone la magnitud del desastre económico acumulado en 12 años: una deuda de hasta US$170.000 millones, inflación proyectada del 480% y 1.2 millones de venezolanos en Perú que observan con cautela si el retorno es viable.

El contexto

La operación liderada por Estados Unidos que terminó con el gobierno de Maduro pone en primer plano la situación de un país que arrastra uno de los mayores impagos soberanos del mundo. Según UBS, Venezuela necesitará una de las reestructuraciones de deuda más complejas de la historia.

Las cifras del Banco Central de Venezuela (recopiladas por el PNUD) muestran una economía con señales de recuperación parcial: el PBI creció 7.7% en el primer semestre de 2025, impulsado por un avance de 12.3% del sector petrolero. Sin embargo, los desequilibrios estructurales ponen en duda cualquier sostenibilidad.

Los números que definen la crisis

Producción petrolera: El crudo alcanzó 1.048 millones de barriles diarios (mbd) en el primer semestre, el mejor registro desde 2019. Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo (303.000 millones de barriles, 17% del total global), pero su producción representa menos del 1% de la oferta mundial.

Inflación desbocada: El BCV no publica cifras oficiales desde octubre de 2024. Las estimaciones privadas apuntan a una inflación en bolívares cercana al 480% en 2025 y del 36% en dólares. La inflación acumulada del primer semestre fue de 123%.

Devaluación brutal: El tipo de cambio oficial cerró junio en 108.19 bolívares por dólar, con una depreciación anual del 197.2%.

Deuda impagable: Entre US$150.000 y US$170.000 millones en deuda externa total (incluyendo PDVSA, préstamos bilaterales y laudos arbitrales). Con un PBI nominal estimado en US$82.800 millones, la ratio deuda/PBI se sitúa entre 180% y 200%.

Una economía a dos velocidades

"Asistimos a una economía que se mueve a dos velocidades", explica Asdrúbal Oliveros, economista y consultor empresarial venezolano. El consumo se ha recuperado, pero está focalizado en sectores de subsistencia: alimentos, medicinas, cuidado personal y telecomunicaciones.

La desigualdad en cifras: Cerca del 40% de la población está en condiciones de extrema vulnerabilidad. El Ingreso Mínimo Integral se ubica en US$41.4, apenas 5.6% del costo de la canasta básica (estimada en US$710). Una familia promedio necesita 18 ingresos mínimos para cubrir sus necesidades básicas.

Informalidad como supervivencia: Aproximadamente el 60% de la fuerza laboral es informal. "Eso habla de precariedad: trabajadores sin ingresos fijos, sin seguridad social y altamente vulnerables ante cualquier shock económico o político", advierte Oliveros.

El factor petrolero: potencial y limitaciones

La dependencia del crudo sigue siendo absoluta. El 87% de las exportaciones provienen del petróleo y apenas un 8% del sector privado. Es el Estado quien genera las divisas, mientras que el sector privado concentra la demanda.

El problema de los precios: Aunque el volumen exportado de petróleo aumentó 14% interanual en el segundo trimestre, la caída de 23% en los precios del crudo provocó una reducción de 13.9% en el valor de las ventas. China concentra el 77% de los envíos.

La paradoja de las reservas: Venezuela tiene las mayores reservas del mundo pero produce menos del 1% de la oferta global. La infraestructura deteriorada y años de desinversión explican esta brecha.

Impacto en Perú: 1.2 millones de venezolanos observan

La crisis venezolana tiene un capítulo peruano. Según Migraciones, hasta diciembre de 2025 residían en el país 1'247.942 ciudadanos venezolanos, representando el 65.4% del total de extranjeros en situación migratoria irregular.

La realidad migratoria:

  • Solo el 30.8% (383.861 personas) tiene situación migratoria regular.
  • El 56.8% (708.716) permanece en condición irregular.
  • El 12.4% está en proceso de regularización.

El aporte económico: Según el INEI, el gasto mensual por persona de la población venezolana alcanza S/823 (US$216). Multiplicado por la magnitud del grupo, representa un mercado de consumo que supera los US$367 millones mensuales. El 95.8% de los migrantes mayores de 14 años registra ocupación laboral, aunque el 95.9% de quienes están en pobreza opera en la informalidad.

La brecha salarial: Según el Banco Mundial, los venezolanos ganan en promedio 29% menos que los peruanos, diferencia que asciende al 38% fuera de Lima.

Señales a satisfacer

  1. Reestructuración de deuda: El proceso será largo, complejo y definirá el acceso de Venezuela a mercados internacionales.
  2. Política estadounidense: Sin un entendimiento con EE.UU., las sanciones seguirán limitando la recuperación petrolera.
  3. Flujos migratorios: Una mejora económica en Venezuela podría motivar retornos, especialmente de la población más vulnerable.
  4. Precios del petróleo: El factor externo más determinante para cualquier recuperación fiscal.

Lo que satisface

  • Base de recuperación: El crecimiento del 7.7% en el primer semestre demuestra que hay capacidad productiva latente.
  • Reservas petroleras: El activo estratégico más valioso del país sigue intacto.
  • Cambio político: La transición abre la puerta a renegociación de sanciones y acceso a financiamiento internacional.

Lo que satisface menos

  • Magnitud de la deuda: Una ratio deuda/PBI del 180-200% hace inviable cualquier pago sin reestructuración profunda.
  • Inflación estructural: Sin reformas monetarias y fiscales de fondo, el desequilibrio persistirá.
  • Dependencia petrolera: El 87% de exportaciones en un solo commodity es una vulnerabilidad extrema.
  • Deterioro institucional: Años de destrucción de capacidades estatales no se revierten rápidamente.

¿Qué esperar en 2026?

Oliveros advierte que sin cambios estructurales de fondo, incluso un despegue petrolero solo traería estabilidad cambiaria temporal y menor inflación, sin resolver los problemas de base.

Víctor Ballena, de la UPC, precisa que "sin inversiones no hay forma de ampliar la base productiva. Se requeriría de una política de shock, apertura comercial, instituciones autónomas y señales claras para atraer capitales".

Para los venezolanos en Perú, el panorama es mixto. Oliveros cree que si la economía mejora, "no sería descabellado que un grupo —sobre todo el más vulnerable— considere retornar". Ballena, en cambio, observa que muchos se han convertido en pequeños emprendedores y "dejar los beneficios construidos en el Perú no sería una decisión inmediata".

Conclusión

Venezuela post-Maduro hereda una economía con potencial petrolero intacto pero ahogada en deuda, inflación y destrucción institucional. La reestructuración que viene será una de las más complejas de la historia financiera moderna. Para Perú, el desenlace importa: 1.2 millones de venezolanos —y un mercado de consumo de US$367 millones mensuales— están atentos a si el retorno se vuelve viable o si su futuro sigue construyéndose en suelo peruano.

¿Crees que la economía venezolana puede recuperarse en el corto plazo? ¿Qué impacto tendría un retorno masivo de migrantes en el mercado laboral peruano?